Mi novia era putita de carretera…
La conocí en un viejo bar de carretera, yo trabajaba de camionero y paré a tomar una copa, ella me sedujo y me la follé allí mismo… Coincidimos varias veces más y siempre acabábamos follando como perros en una habitación de mala muerte… Hasta que la saqué del mundillo y me la traje a vivir conmigo, es un encanto y se porta muy bien conmigo, ahora dedica su tiempo a trabajar en una webcam porno, es lo suyo, siempre le gustó exhibirse y la verdad es que puede hacerlo porque tiene un cuerpo espectacular.

